martes, 23 de febrero de 2010
siempre están ahí
Miro mis pies, ¿qué es lo que veo? Dos cosas alargadas, con cordones, con suela y de un color llamativo. ¿Qué veo? ¿Son mis zapatos? Eso parece, pues, en mis pies están todo el día, los protegen y los cuidan, menos cuando son nuevos o el pie está tan desgastado que no hay quién lo mantenga, hay que decirlo me molestan. Pero ahí están aguantando siempre, tocando el suelo, la única parte de mi cuerpo que nunca viaja a mis sueños. Sigo mirando y ahí están, siempre en su sitio. A veces me dan pena, yo nunca los cuido, dejo que se rompan, se estropeen, dejo que se destrocen y en cambio, ellos me cuidan. Bailo, salto, ando, corro y siguen ahí. Ahí siguen mis zapatos esperando a ser limpiados, esperando el betún, esperando que les haga caso. Pero, qué caso quieren recibir, si ¡son sólo unos zapatos!
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Muy bueno. Supongo que tiene que ver con las cosas de la realidad que hemos visto en clase. Da lugar a varias interpretaciones. Me ha gustado.
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