Sueños, algo fácil de reconocer. Son sólo ellos los que pueden hacer que te levantes con un sonrisa, son los que consiguen que duermas como un tronco y la vez te enseñan de una forma o otra un deseo.
¿Quién no ha soñado? Despierto, dormido no importa…importa soñar. Ver eso que no esperabas ver y te alegra el día, pues un gran sueño consigue que te veas mejor, ríes, sonríes, haces reír…tu día brilla. Aunque a veces esos sueños se equivocan, pues te puede tocar una pesadilla. Entonces te tocará temer, sufrir, llorar…cuando despiertes tendrás miedo, buscarás a otra persona, a alguien a quien abrazar o simplemente te reirás de las bromas que tu mente te puede gastar. Pero sean buenos o malos esos sueños, no podemos nunca dejar de soñar. Soñar nos hace ver las cosas de diferente manera a como en realidad son y eso es lo mejor de soñar. ¿No tienes curiosidad de lo que tu mente te enseñará hoy? Yo ya empiezo a tener sueño, es hora de dormir, es hora de pensar, es hora de soñar...
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